SIN LÍNEA / Al fiscal “perredista” Nieto lo perdieron su bocaza y filtraciones.

JOSÉ SÁNCHEZ LÓPEZ / Cuestión de POLÉMICA

VAYA revuelo que causó, sobre todo en el perredismo y en líderes de partidos políticos, el fulminante cese de SANTIAGO NIETO CASTILLO, como titular de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Electorales.
La causa de su destitución, según comunicado oficial, fue por violar el Código de Ética de la Procuraduría General de la República.
En escueto boletín, la institución federal no señaló concretamente en qué caso fue la transgresión ni tampoco que ello hubiera podido incidir en causal de un “indebido proceso”, lo que ocasionaría la libertad del inculpado, inocente o no, como ha ocurrido en otros casos.

Trascendería después que SANTIAGO fue defenestrado por dar a conocer el contenido de una carta de EMILIO LOZOYA AUSTIN, en la que, según el todavía fiscal electoral, el ex director de PEMEX le pedía que no lo inculpara en el caso Odebrecht.
Sin embargo, en opinión de los abogados de LOZOYA, en la misiva su cliente no pedía que no fuera inculpado, ni tampoco había amenazas.
En todo caso fue una apreciación personal de SANTIAGO y una violación a la secrecía y sigilo de la carpeta de investigación, dijeron.
Tras su remoción, los líderes de partidos políticos, aquellos que recién había defendido el entonces fiscal, cuando se propuso retirarles el financiamiento gubernamental y eliminar los plurinominales, pusieron el grito en el cielo y exigieron que sea restituido.
Las protestas más airadas fueron del PRD.

Y como no, si NIETO había señalado que lejos de eliminar el financiamiento público a los partidos y los plurinominales en el Congreso (200 diputados por los que nadie votó), se debería cuidar y consolidar el actual modelo electoral, “porque de otra manera se abrirían la puertas al narco y a empresarios poco confiables para financiar las campañas”, dijo.
¿Y que la FEPADE no está precisamente para vigilar, detectar, investigar e impedir que eso suceda?
Ahora bien, no es la primera vez que al indiscreto y parlanchín SANTIAGO le da por abrir la boca y filtrar información, sólo que esta vez sí le costó el puesto.

Recordemos que en 2015 intentó llevar ante los tribunales a ARTURO ESCOBAR Y VEGA, entonces secretario de Procesos Electorales del Partido Verde Ecologista.

Dijo que se había tardado 18 meses en investigar, hasta que consideró tener pruebas suficientes para acusarlo de la compra de tarjetas “Premia Platino” a proveedores no autorizados por el INE, en las que se ofrecían descuentos del 10 al 30 por ciento, en más de 9 mil establecimientos comerciales.
Quizá la investigación estuvo bien hecha, pero su locuacidad, como ahora, lo perdió, pues estando la indagatoria en curso, filtró a los medios la solicitud de la orden de aprehensión.

La denuncia contra ESCOBAR había sido presentada por el PRD, según lo confirmó MIGUEL BARBOSA HUERTA.
La respuesta del PVEM no se hizo esperar y tras denunciarlo por violar la secrecía de la investigación, acusó a SANTIAGO de haber omitido en su currículum el que había trabajado año y medio como asesor del PRD por lo que cobró un millón 80 mil pesos.
Resulta obvio que de haberlo incluido en su currícula, no hubiera sido aceptado como titular de la FEPADE.
Al descubrirse el conflicto de intereses, la jueza ROSA MARÍA CERVANTES, desechó el caso y sí en cambio SANTIAGO tuvo que declarar en calidad de indiciado tras una denuncia del verde, pero siguió siendo fiscal electoral.

Empero, esta vez no corrió con la misma suerte y fue destituido, aunque aún cuenta con la ayuda de los “pluris”, los líderes de partidos políticos y el PRD, desde luego, que exigirán se revierta su cese.
Será sumamente interesante ver el desenlace y ver quién se queda chato.

Ahora bien, no estamos en defensa de LOZOYA AUSTIN, de quien se dice que se tiene perfectamente armado el expediente para llevarlo a chirona, ni tampoco en apoyo de ESCOBAR, pues recordemos que el 2 de julio de 2009, como senador del PVEM, fue descubierto en el aeropuerto Ángel Albino Corzo, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en posesión de más de un millón de pesos en efectivo, cuya procedencia legal no pudo acreditar.

Lo irónico de este vodevil, es que ni NIETO ni ESCOBAR y menos aún, LOZOYA, resultan gente de fiar, uno al ocultar sus vínculos partidistas, otro por no poder explicar la posesión de un millón de pesos en efectivo y el tercero por verse involucrado en millonarios sobornos, y sin embargo los tres han ocupado elevados e importantes cargos, cuyas acciones han afectado a la ciudadanía, que finalmente es la que paga.***EL SILENCIO ES SABIDURÍA, LA LOCUACIDAD, ESTUPIDEZ.***AU REVOIR.
joebotlle@gmail.com
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