JORGE VELÁZQUEZ / Meade, Ateo gracias a Dios.

JORGE VELÁZQUEZ

*MEADE, “ATEO” GRACIAS A DIOS

*IMSS, MUCHO RUIDO CERO NUECES

REINICIAMOS CON LAS ENTREGAS para este 2018 y el escenario pinta de gris para el modelo político electoral del país.

Campañas disfrazadas de precampañas  y la cobertura de los reporteros en los eventos de los tres principales contendientes, exhiben poca participación ciudadana que llevan a pronosticar, como ya es costumbre en las elecciones, alto abstencionismo, signo inequívoco del rechazo a una partidocracia que, como vuelve a quedar demostrado con el caso de Moreno Valle que se “sacrifica” para no ser candidato presidencial pero deja en el camino a la gubernatura de Puebla a su esposa, solo persiguen sus fines personales.

Maquillados o no, pero los números enseñan que el modelo electoral sigue haciendo agua. Entre 1994 y 2009 se realizaron tres elecciones presidenciales, en las cuales la inasistencia a las urnas pasó de 23% a 41%. Para el 2012, 79.4 millones de mexicanos tuvieron la oportunidad de elegir para Presidente de la República, sólo votaron 50 millones 323 mil 153 ciudadanos: más del 40 por ciento dieron rotundo ¡no! a la partidocracia.

Intentando tapar esos huecos, el modelo se ha inventado alianzas, coaliciones, candidatos independientes o candidatos “ciudadanos”, como el caso de José Antonio Meade Kuribreña, cuyo caso se asemeja a aquel que todos los domingos va a misa, se confiesa y comulga, pero se dice ateo “gracias a Dios”. Quiere engañar o confundir a la gente diciendo que no es del PRI cuando es más tricolor que una sandía.

La situación de las elecciones para gobernadores es más alarmante: en los últimos años, el promedio de abstencionismo en las 32 entidades federativas, fue de 44%. Las entidades con las cifras más altas en este indicador fueron Baja California, Chihuahua, Quintana Roo y Tamaulipas (con un rango de entre 55% y 58%). En contraste, las entidades con las cifras más bajas fueron Yucatán, Distrito Federal, Campeche, Tlaxcala y Tabasco entre 30 y 37%, aun así muy alto si se compara los multimillonarios recursos entregados a partidos políticos y a autoridades electorales.

En promedio y con un nivel de 41% de abstencionismo en promedio general, México se encuentra entre los países latinoamericanos con mayor abstencionismo equiparado con Colombia y Honduras, países subdesarrollados.

Ese es el contexto en que se están moviendo los candidatos Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya y José Antonio Meade y que buscan afanosamente despertar. Saben que, quizá, sea de las últimas oportunidades para sus partidos y en lo personal de lograr una victoria contundente pero que, también, les otorgue la ansiada legitimidad que los está llevando a gobiernos que ganan en las urnas pero que no tienen respaldo de una ciudadanía harta de los fracasos de sus programas que dejan como saldo inseguridad, pobreza extrema, miseria y hambre.

PICOTAZOS

Y EL MAS CLARO EJEMPLO de la mentira es el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Dice el flamante director Tuffic Miguel “que la institución está en el mejor momento de su historia, con finanzas sanas y moderna infraestructura, lo que le permite que en este año que sus esfuerzos estén enfocados a brindar servicios con mayor calidad y calidez para los más de 74 millones de derechohabientes”, pero los usuarios le responden que de lengua se comen tres platos, Baste acudir, por ejemplo, al Hospital Clínica 72 ubicada en Tlalnepantla, Estado de México, en donde la indolencia severa y la falta de los insumos más necesarios como cobertores y batas para los enfermos que llegan a “urgencias”, es el pan de cada día. La insalubridad permea por todas las salas; la mayoría de las enfermeras se pasean cual plácido domingo sin atender el llamado de los enfermos que tienen que dormir entre charcos de sangre y soluciones medicinales, causados por el desprendimiento de agujas y catéteres o entre sus orines y excrementos, mientras el frio invernal se suma como otra amenaza más en contra de sus vidas. Habrá que recordarle a Tuffic Miguel que no puede hablarse de ahorro ni superávit en una institución en donde los servicios son pésimos y sus derechohabientes, los que pagan su sueldo y el de médicos y enfermeras, se están muriendo.

Ojala y algo diga de esto en su informe que presentará la segunda semana de este enero.

¡AAHH, CHIHUAHUA, DANZA MULTIMILLONARIA!, es el grito ciudadano luego de que el actual gobernador ofreció más pistas de por qué se está persiguiendo al “cocinero” César Duarte. Sucede que este angelito del PRI, se largó de la gubernatura dejando en las arcas chihuahuenses 21.8 millones de pesos de saldo disponible, una deuda por más de 50 mil millones de pesos y un déficit cercano a los 8 mil millones de pesos. Por supuesto que es la copa que no quiere regresar y la razón de su acorralamiento para que responda ante la justicia. Lo peor del caso es que el actual mandatario, Javier Corral Jurado, señala que por la persecución legal que lleva a cabo contra priistas que supuestamente desviaron dinero del presupuesto de la entidad, entre los que se han mencionado al mismísimo Manlio Fabio Beltrones, la secretaria de Hacienda, no le quiere entregar 700 millones para programas sociales de ese Estado. El asunto dará para más aunque no se descarta que conociendo el proceder de Corral Jurado todo pueda arreglarse con una buena negociación… NOS LEEREMOS LA PRÓXIMA ENTREGA…

compartir