EDUARDO BLANCO / Un mes para renegociar TLC

EDUARDO BLANCO / Cuestión de POLÉMICA

Siguiendo la demanda del presidente estadounidense Donald Trump (el peor calificado en la unión americana en los últimos 70 años), el Tratado de Libre Comercio para América del Norte será renegociado a partir del próximo 16 de agosto; sabedores de este panorama que fuera propiciado como una decisión unilateral por uno de los tres firmantes, los gobiernos de Justin Trudeau y Enrique Peña, esperan resultados positivos ante este ejercicio, debiendo estar viviendo esta coyuntura como una nueva oportunidad para la obtención de beneficios y como un momento de ajustes necesarios que el paso del tiempo y sus cambios sociales y económicos ya demandaban.

A 23 años de su entrada en vigencia, el Tratado de Libre comercio, efectivamente se encuentra en vísperas de ser modificado; si bien es cierto, el discurso sobre el mismo ha sido suavizado desde 2016 (cuando Trump no contemplaba una modificación, sino de una drástica salida), aún quedan dudas sobre la postura de quien hasta ahora es el principal socio comercial de México, por otra parte, debe tenerse muy presente que este ejercicio de renegociación es trilateral y en ese entendido, México ha buscado blindarse, con Canadá a través de su ministra de Relaciones Exteriores Chrystia Freeland y el canciller Luis Videgaray quienes en mayo pasado se reunieron para cerrar filas. Para fortuna de México, este escenario donde Estados Unidos no ha podido manejar el asunto a un ritmo a modo, ha terminado por beneficiarnos, ejemplo de esta cuestión, es el apreciamiento del peso en un 14 por ciento, su mejor momento desde hace tres años, y que la economía haya crecido 2.6 por ciento en su primer trimestre.

Además del canciller mexicano, el secretario de Economía Idelfonso Guajardo y de Hacienda, José Antonio Meade, serán los principales artífices en esta transición y su misión desde este momento, será sin duda alguna, acallar los rumores de incertidumbre que circundan a este hecho sin precedentes que hoy pone en juego 2,600 millones de dólares por día, es decir, 108 millones de dólares cada hora. Además de ello, también deberán de ser lo más sensible y cautos posible, recordando en todo momento la diferencia entre el gobierno y Estados Unidos propiamente, quien por supuesto no es nuestro enemigo, sino por el contrario el socio comercial más importante de México, pues el 81% de nuestras exportaciones están destinadas al mercado americano, y por su parte, el 47% de las importaciones de nuestro país provienen de la Unión Americana.

Remarcable además, es mencionar que en esta nueva tarea, el gobierno nacional cuenta con el apoyo firme y cierto del sector privado, la prueba, es que el Consejo Coordinar Empresarial ha contratado a la más poderosa firma de cabildeo de Estados Unidos: Akin, Gump, Strauss, Hauer & Feld. Quien cuenta entre sus clientes a Amazon, American Airlines, AT&T y Chevron. Además de ello, empresarios mexicanos, se han dado cita en la asociación Nacional de Gobernadores de los Estados Unidos, donde en presencia de 15 mandatarios, destacaron los beneficios de consolidar positivamente el TLCAN a través de su correcta renegociación.

En resumen, México acude a esta cita de manera unida y lo mejor asegurado posible, ello implicará que se trate efectivamente de una renegociación y no de una imposición; las reglas ahora son más claras y principalmente son para tres jugadores.

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