Difieren audiencia de presunto feminicida de Lomas Verdes.

Martha Alejandra Guzmán

“Necesito yo hablar con él (abogado) de lo qué está pasando”, fueron las palabras que profirió Fernando González, para solicitar la cancelación de la audiencia donde se determinaría su situación legal y participación en el feminicidio de Karen Rebeca Esquivel Espinosa de los Monteros, a casi un año de ocurrido el delito.

Enfundado en pants y playera azul rey, el acusado de privar de la vida a Karen de 19 años y Adriana Hernández de 52, cuyos cuerpos fueron hallados en maletas en una vivienda de la colonia El Tejocote, permaneció distante durante los cerca de 50 minutos que duró la comparecencia. Aseguraba no escuchar bien lo emitido por los abogados y agentes del Ministerios Público citados en la sala uno de los juzgados de Barrientos, Tlalnepantla, Estado de México.

Con una sala llena de familiares, amigos y sociedad en general, González respondía escuetamente a las pocas preguntas del juez Aldo Rivera Mercado. Con la mirada clavada por momentos en el juez, el piso y su defensa, evitó ver a quienes lo acusaban —Rebeca Espinosa de los Monteros, madre de Karen, y Jorge Hernández Sánchez, familiar de Adriana—. Pese al retraso de casi media hora, el abogado defensor del presunto culpable, Alan Ángeles Díaz, solicitó 10 minutos de receso para dialogar con su cliente, tiempo que le fue concedido.

En la sala de espera, la molestia era evidente, entre los asistentes se murmuraba que este tiempo fuera eran “patadas de ahogado”, pues no tenían las pruebas necesarias para sostener su inocencia.

Una vez terminado el tiempo concedido por el impartidor de justicia, el abogado Ángeles Díaz solicitó posponer la audiencia bajo los argumentos de que su cliente no comprendía de manera plena la figura jurídica de proceso abreviado, el cual, a decir del maestro en derecho,

conciste en aceptar la responsabilidad en el delito para lograr una sentencia mínima que en el caso del detenido sería 70 años, pena máxima permitida por la ley.

“No sé si no la entiende (la ley) o el asesor jurídico no está haciendo bien su trabajo porque si ya saben que vienen a una audiencia intermedia el asesor jurídico hubiera estado cerca de él y lo hubiera preparado, ¿cómo llega en blanco?”, cuestionó más tarde la madre de la joven.

Por ello, apegado a lo que dictamina la ley, Rivera Mercado accedió a posponer para el próximo 26 de septiembre esta fase del proceso, advirtiendo que será la última vez que pase, ya que durante la parte inicial se suspendió en tres ocasiones.

Con este fallo la molestia se acrecentó, los asistentes miraron con rabia al acusado, quien se puso de pie y se colocó en una de las esquinas para evitar contacto visual con aquellos que estaban del otro lado del vidrio que formaba parte del cubículo donde permaneció durante la fugaz audiencia.

Una vez terminada y asignada la nueva comparecencia el abogado defensor señaló que como parte de la rutina cada etapa del juicio se cambia de asesor, por lo que él tuvo conocimiento de la carpeta de investigación hasta hace una semana y, aceptó, “aún no está al 100”.

A su vez, Becky Espinosa de los Monteros, como conocen a la mujer quien en los próximos días asistirá a la celebración eucarística para conmemorar el primer aniversario luctuoso de su hija, ya quiere una sentencia condenatoria.

“Yo ya quiero terminar con esto, es demasiado desgastante para mí, para mi familia, para toda la gente que nos quiere. Necesitamos reconfigurar nuestras vidas, porque para estar aquí se necesita una preparación psicológica bastante intensa y ver a este hombre es muy fuerte para mí”, sentenció.

“El caso de la joven estudiante de la Unitec campus Atizapán, está siendo un detonante en la sociedad para estar alertas”, refirió Espinosa de los Monteros, quien deseó que sea un mensaje para las instancias y las autoridades para que hagan las cosas bien, trabajen de la mano y que traten a la gente con educación y sensibilidad a la gente que, dijo, “se atreve a ir a denunciar porque no todos se atreven”.

 

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