EL OTRO DATO / Dos cargadas

JUAN CHÁVEZ / Cuestión de POLÉMICA

Sin descuidar las redes sociales que tienen peso específico en los andares del quehacer político diario, los candidatos van a tener campañas rudas, al margen de que lo sean por los ataques que se lancen.

No hay visos de que las campañas vayan a ser distintas a las tradicionales. Quizá vayan a significarse por la desaparición de espectaculares, pero no se advierte, por ejemplo, que evitarán el pintadero de bardas.

El PRI y Morena se van a distinguir por las “cargadas” en sus mítines y, con ello, el tan venerado “acarreo” que posibilita el gritadero, los matracazos y tamborazos a dios dar.

No hay, que se sepa, forma de obtener el coste que los partidos y sus candidatos harán en las concentraciones que, se tiene aún infundada idea, dan imagen de su penetración en el electorado.

Pero es lo más costoso, sobre todo de las campañas presidenciales, aparte de lo que bien pudiera sumarse como coste de campaña y que incuestionable es lo de más valor: los spots por televisión y radio que van contra los considerados “tiempos oficiales”.

Pero estos tiempos son dinero del pueblo que no ingresan a las arcas nacionales. Los empresarios de uno y otro medio de comunicación, dejan de pagar impuestos al SAT a cambio de lo que, por ley, otorgan al Estado para el desahogo de esos “tiempos oficiales”.

Es el cambalache, se quiera o no aceptar, que abre de par en par las puertas a la corrupción porque finalmente las estaciones de los medios electrónicos no son más que las mamparas detrás de las cuales caben toda clase de negocios o concesiones y de muchos millones de pesos, para acabarla de amolar.

Este mes de diciembre, por lo menos hasta el 15, va a caracterizarse por el comienzo de esas cargadas en los mítines que, a pretexto de precampaña, harán José Antonio Meade, por el PRI, y Andrés Manuel López Obrador, por Morena.

Los acarreos dizque de seguidores y simpatizantes, van a inundar plazas públicas.

Luego vendrá una calma chicha: la de las fiestas de fin de año y del año nuevo, que es el de las elecciones, con más de 88 millones de ciudadanos que figuran en el Padrón Federal Electoral.

Habrá mítines al por mayor. Los de los candidatos independientes, incluso.

Abundante desperdicio de tiempo en esos amontonamientos políticos sin contar los daños a los espacios y a los terceros que se aburren de los cuentos y promesas de los políticos. ¡Aguantar vara! No queda de otra.

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